Tomillo como infusión

El tomillo es una hierba con muchísimas propiedades muy beneficiosas para el organismo. Contiene timol, un aceite que actúa como desinfectante y antiséptico; por lo que suelen recomendarse las infusiones de tomillo para tratar enfermedades del tracto respiratorio, limpiar el cuerpo de parásitos y aliviar afecciones digestivas.

La infusión de tomillo no sólo se ingiere; sino que también puede aplicarse sobre la piel con algodones humedecidos en ella. Esto puede ayudarnos a limpiar heridas, promoviendo su cicatrización, o incluso deshacernos del acné. En caso de que queramos mantener limpias las heridas por más tiempo, se puede agregar un poco de miel a la infusión de tomillo bien diluida.

La infusión de tomillo libera el tracto digestivo y el aparato respiratorio de mucosidades, ya que funciona como expectorante. Combinar un té de tomillo con un poco de limón y miel puede ser una muy buena idea para aprovechar mejor sus cualidades broncodilatadoras en personas con asma.

Hay que destacar también las propiedades antioxidantes del tomillo, contenidas en flavonoides tales como la luteolina, naringenina. Estas substancias se aprovecharán mejor cuanto más se deje reposar el tomillo en el agua antes de filtrar la mezcla. También funciona muy bien como emenagogo, facilitando el vaciado sanguíneo durante la menstruación y eliminando cólicos.

Consejos para la preparación de la infusión de tomillo

¿Cómo preparamos, entonces, una infusión de tomillo?

Aplicamos dos cucharaditas de tomillo seco o desmenuzado en una taza de agua hirviendo, y dejamos reposar durante 10 minutos. En caso de querer aprovechar mejor sus cualidades, podemos dejar que la mezcla se concentre durante más tiempo. Luego filtramos la mezcla y bebemos.

No está de más mencionar que se recomienda no abusar del tomillo; y dejar pasar un período de dos meses luego de cualquier tratamiento intenso con esta planta, ya que podría resutlar perjudicial para la salud.