Tomillo

El tomillo (Thymus vulgaris) es una planta perenne que puede alcanzar los 40 o 50 cm de altura y tiene hojas particularmente aromáticas, muy aprovechadas en la cocina mediterránea, caribeña y francesa para dar sabor a carnes, guisos y sopas. Se le atribuían en la antigüedad numerosas propiedades sobrenaturales, por lo que fue utilizada por el imperio egipcio en sus rituales de embalsamamiento, o quemada en templos griegos como si fuese incienso. Los romanos, a su tiempo, extendieron esta panta por toda Europa dándole la utilidad de purificar sus casas.

Pero hoy día se conocen mucho mejor sus propiedades medicinales, desmitificando este arbusto y aprovechando todavía mejor sus cualidades en forma de diversas aplicaciones:

Ejemplo de tomillo

El tomillo se utiliza en infusiones para aliviar resfriados y trastornos digestivos. También se puede mezclar con otras hierbas como al menta, la salvia o el romeo para conformar cataplasmas que alivian dolores de ciática y neuralgias, o bien para mejorar el estado de lesiones y heridas leves sobre la piel, ya que contiene a la vez propiedades antisépticas.

Las hojas pueden ser recogidas en cualquier época del año. Se recomienda tomar los tallos floridos y dejarlos secar, separando las hojas y flores del tallo una vez secos. Las ramas frescas de tomillo pueden colocarse en la casa tal como fueron cortadas para aromatizarla con un olor muy agradable.

El tomillo es muy fácil de cultivar, y puede ser utilizado como planta de interior. Sólo necesita sol, y ser regada con frecuencia. Soporta muy bien las sequías y crece en cualquier tipo de suelo.